Versión auditiva
Hola, Maricarmen, buenas noches. Un saludo a toda tu audiencia.
Hoy quiero platicarles de algo que está empezando a transformar la manera en la que utilizamos nuestro dinero.
Las nuevas tecnologías financieras y cómo podrían resolver problemas que llevamos décadas viendo como normales.
¿Si eres un lector, te interesa conocer como es el mecanismo bajo el cual se mueve el dinero en el mundo y como este esta cambiando sin que nadie lo sepa?
Bueno hemos avanzado muchísimo en tecnología. Podemos comunicarnos instantáneamente con cualquier parte del mundo, trabajar desde nuestro teléfono y comprar prácticamente cualquier cosa sin salir de casa.
Pero cuando hablamos de nuestro dinero, todavía encontramos limitaciones que resultan difíciles de entender.
Y quiero ponerles cinco ejemplos.
Primero. ¿Por qué podemos mandar una fotografía a Japón en un segundo, pero mandar dinero a otro país todavía puede tardar días
Segundo. ¿Por qué podemos comprar prácticamente cualquier cosa por internet a las tres de la mañana, pero algunas operaciones financieras siguen dependiendo de que abra un banco o una bolsa de valores?
Tercero. ¿Por qué podemos comprar desde nuestro teléfono una pequeña parte de Apple, pero no podemos invertir con la misma facilidad en el restaurante de nuestra colonia que lleva diez años lleno?
Cuarto. ¿Por qué una persona puede tener un negocio que vende todos los días y, aun así, no conseguir un préstamo porque no tiene el historial que pide un banco?
Y quinto. ¿Por qué, si ya podemos firmar documentos digitalmente, seguimos necesitando tantos intermediarios para comprobar quién es dueño de algo y transferirlo?
Son cinco preguntas distintas, pero tienen algo en común.
Nuestro dinero ya es digital, pero buena parte de las reglas con las que lo movemos siguen dependiendo de sistemas que no fueron diseñados para internet.
Y aquí aparece una tecnología de la que seguramente han escuchado hablar: blockchain.
Y como todos sabemos, no importa en que nos desempeñemos, estar al tanto de cómo se mueve nuestro mundo es indispensable para avanzar y seguir nuevas oportunidades, han existido grandes cambios que han permitido la creación de enormes riquezas, de estas riquezas se crea un ecosistema de microemprendimientos y personas que aprovechan los servicios que se pueden ofertar para obtener una ganancia.
Cada cambio de este tipo al inicio parecía altamente confuso y complicado, sin embargo después de años lo asimilamos y pensado, qué fácil era ojala hubiera aprovechado este cambio, ejemplo es el internet que cuando llegó a México los primeros en instalar antenas de internet hoy en día crearon las fortunas más grandes del país.
Y esta nueva tecnología es blockchain, y es mucho mas facil de asimilar de lo que pensamos, quiero que pensemos en algo mucho más sencillo.
Un banco lleva un registro de cuánto dinero tiene cada cliente, quién le pagó a quién y qué operaciones están autorizadas.
Blockchain permite llevar determinados registros mediante una red de computadoras que verifican las operaciones siguiendo reglas compartidas, sin que necesariamente exista una sola institución controlándolo todo.
Y podemos ir más lejos.
Podemos programar determinadas operaciones para que se ejecuten automáticamente cuando se cumplan ciertas condiciones. Por ejemplo, que el dinero de una compraventa se entregue solamente cuando se transfiera el activo comprado. O que una inversión se divida digitalmente en participaciones más pequeñas. O que ciertos servicios financieros funcionen a cualquier hora, sin esperar a que alguien abra una oficina.
Eso no significa que desaparezcan los bancos ni que cualquier persona pueda recibir crédito automáticamente. Siguen existiendo riesgos, leyes y requisitos que cumplir.
Pero fíjate, Maricarmen, lo interesante que está ocurriendo.
Las instituciones financieras tradicionales están empezando a incorporar estas ideas.
Swift, una de las grandes redes que utilizan los bancos para comunicarse internacionalmente, está desarrollando infraestructura basada en blockchain para facilitar pagos entre países a cualquier hora.
Y el Banco de Pagos Internacionales, una institución que trabaja con bancos centrales, también está estudiando cómo utilizar estas tecnologías para modernizar el movimiento del dinero y otros activos.
Es decir, esto ya no es solamente una conversación entre personas que compran criptomonedas.
Es una discusión sobre cómo podría funcionar el sistema financiero de los próximos veinte años.
Y quizá la reflexión más interesante sea esta: ¿Cómo puedo hoy en día sumarme a esta evolución de los servicios financieros?, pues bueno, seguiremos hablando de este tema para ir desmenuzando y saber cómo unirnos a esta ola de cambios.