La misión Artemis II ha concluido con éxito. No es solo un logro de la NASA; es el recordatorio de que el mundo ya está en otra frecuencia. Mientras la humanidad rompe récords de distancia, nosotros tenemos que decidir qué país queremos ser.

¿Qué sigue después de la Luna?
Ciencia o asistencialismo: No es una falsa dicotomía. La innovación no es un lujo; es el motor que genera prosperidad. Priorizar el gasto inmediato sobre la inversión científica es condenarnos al atraso permanente.
El rezago invisible: En América Latina solo recibimos el 1.1% de la inversión global en IA. El verdadero peligro no es el bajo crecimiento económico, sino el vacío educativo en ciencia y tecnología.
México en la encrucijada: Necesitamos aumentar nuestra capacidad industrial, y para ello se requiere más visión de Estado. La soberanía no se proclama; se construye con presupuestos, investigación y educación de excelencia.
El futuro no se improvisa, se diseña.

No podemos ser simples espectadores de una carrera espacial que ya está definiendo la economía del próximo siglo. Diseñar nuestro lugar en el mundo requiere valentía para mirar más allá de lo inmediato.
Gracias por acompañarme en esta cobertura. Este viaje apenas comienza y la conversación debe seguir.
Para más análisis sobre ciencia y futuro, los invito a seguir la página de Revista Obsidiana: https://www.obsidianadigital.mx/
Comparte en:
Lamán Carranza Ramírez es un divulgador científico, emprendedor y desarrollador de grandes proyectos. Es Abogado y Maestro en Derecho Parlamentario. Se desempeña como Director General de la revista Obsidiana: Ciencia y Cultura por México
Ver publicaciones