Lamán Carranza Ramírez es un divulgador científico, emprendedor y desarrollador de grandes proyectos. Es Abogado y Maestro en Derecho Parlamentario. Se desempeña como Director General de la revista Obsidiana: Ciencia y Cultura por México
La publicación reunió a 121 creadores, 12 escritores y científicos, 20 personas involucradas en la fotografía, corrección de estilo, comunicación y difusión, diseño museográfico, entre otras tareas.
La humanidad se encuentra a las puertas de una nueva era en la exploración espacial. Desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Cabo Cañaveral, Florida, se prepara el lanzamiento de la misión Artemis II, la primera misión tripulada del programa Artemis, cuyo objetivo es llevar nuevamente a seres humanos a la Luna después de más de cinco décadas.
La misión Artemis II tiene como fecha objetivo de lanzamiento el miércoles 1 de abril, con una ventana de despegue de dos horas que inicia a las 6:24 p.m. (hora del este de Estados Unidos), y oportunidades adicionales hasta el 6 de abril en caso de ajustes.
Ayer fue Día de Reyes, y seguro muchos todavía tienen en la cabeza y en la sala los restos del operativo nocturno. Papel de regalo hecho bola, cajas abiertas, juguetes nuevos por todos lados y quizá todavía quedó un pedazo de rosca esperando su momento.
Esta aceleradora es la primera en Latinoamérica; vendrá a llenar el eslabón faltante en la cadena de investigación, desarrollo, escalamiento y fabricación masiva de los productos biotecnológicos en el país, para hacer efectiva la articulación academia e industria, dice Laura Palomares, directora del IBT de la UNAM.
Lamán Carranza Ramírez, director de Obsidiana, participó como ponente en la Cumbre México 2060: Diseñando el Futuro de los Retos a la Acción, un espacio dedicado al análisis y estudio del avance tecnológico, así como al papel de México en la construcción de un futuro sustentable, incluyente y participativo que se llevó a cabo en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
El Sincrotrón Mexicano es un ejemplo de la falta de continuidad institucional en el país, señaló el director de Obsidiana en la Cumbre México 2060
Durante dos siglos las máquinas fueron herramientas: motores, fábricas, computadoras. Extensiones de la fuerza humana. Hoy algo cambió. Las máquinas ya no solo obedecen, analizan, aprenden. Toman decisiones dentro de sistemas tan complejos que ningún ser humano puede procesar por sí solo.
“Hoy los mexicanos discutimos la vida pública de manera organizada. Podemos confiar en el diseño de nuestro modelo electoral, ahí hay un gran diseño y esfuerzo de académicos, científicos, matemáticos, técnicos, que se juntaron para crear este andamiaje”, Lamán Carranza Ramírez, director general de la revista Obsidiana.
¿Cuál creen que es la máquina más poderosa que ha construido la humanidad? Muchos pensarán en un cohete espacial… Otros quizá en las supercomputadoras que hoy entrenan inteligencia artificial. Pero existe una máquina aún más impresionante. Una máquina enterrada bajo tierra… De 27 kilómetros de circunferencia.
En las matemáticas trabajamos con diversos tipos de números que distinguimos por sus propiedades aritméticas: los números naturales, por ejemplo, nos sirven para contar, son el 1, 2, 3, etc. Si extendemos el conjunto de los naturales con el cero y los números negativos, obtenemos los llamados números enteros. Las fracciones enteras consisten de un numerador y un denominador entero pero distinto de cero, como es el caso de los números 2/5, 3/4, etc.
Los llamados números de Fibonacci tienen algo casi irresistible: son extraordinariamente simples de generar y, además, aparecen una y otra vez en la naturaleza, como si fueran una especie de estela matemática del crecimiento. No es casualidad que estén íntimamente ligados a la llamada “razón dorada”, ese número que desde la antigüedad se asocia con proporciones particularmente armónicas.