Lamán Carranza Ramírez es un divulgador científico, emprendedor y desarrollador de grandes proyectos. Es Abogado y Maestro en Derecho Parlamentario. Se desempeña como Director General de la revista Obsidiana: Ciencia y Cultura por México
La publicación reunió a 121 creadores, 12 escritores y científicos, 20 personas involucradas en la fotografía, corrección de estilo, comunicación y difusión, diseño museográfico, entre otras tareas.
Desde sus orígenes, hace millones de años, uno de los propósitos de los humanos es descubrir y entender el mundo que lo rodea, somos entes curiosos por naturaleza y siempre nos cuestionamos el porqué de las cosas.
En el contexto actual de la pandemia por Covid-19, la ciencia toma un papel definitivo por la celeridad con que ofrece nuevas vacunas, tratamientos y conocimientos clave, para contener el avance de la pandemia.
Biblioteca del ciudadano reúne 11 títulos, escritos en su mayoría por mujeres en campos como física, economía, biología y matemáticas
Hoy quiero empezar con una pregunta sencilla, pero incómoda:
El ciclo se llevará a cabo todos los miércoles de febrero y marzo, a las 19 horas, en las redes sociales de las librerías participantes y de la propia editorial.
Hablemos de ciencia, hagámoslo por el simple hecho de que en el mundo globalizado en el que vivimos, son los países que invierten en tecnología e innovación los que más desarrollo reportan en lo que va del Siglo XXI.
Partamos del hecho de que, en la historia de la Tierra, somos uno de los mamíferos más desprotegidos, nuestra masa corporal, velocidad y constitución física nos hacen vulnerables ante otros animales, incluso, con más de 10 kilogramos de peso.
La pandemia por COVID19 pone de manifiesto la importancia de contar con una vacuna. Una lección que la sociedad aprende nuevamente cada vez que sucede una epidemia.
La pandemia de COVID-19 causada por el coronavirus SARS-CoV2 cambió el mundo como lo conocíamos. Aunque las epidemias no son hechos aislados; sí representan eventos excepcionales que revelan las fortalezas y debilidades de todos.
En las matemáticas trabajamos con diversos tipos de números que distinguimos por sus propiedades aritméticas: los números naturales, por ejemplo, nos sirven para contar, son el 1, 2, 3, etc. Si extendemos el conjunto de los naturales con el cero y los números negativos, obtenemos los llamados números enteros. Las fracciones enteras consisten de un numerador y un denominador entero pero distinto de cero, como es el caso de los números 2/5, 3/4, etc.
Los llamados números de Fibonacci tienen algo casi irresistible: son extraordinariamente simples de generar y, además, aparecen una y otra vez en la naturaleza, como si fueran una especie de estela matemática del crecimiento. No es casualidad que estén íntimamente ligados a la llamada “razón dorada”, ese número que desde la antigüedad se asocia con proporciones particularmente armónicas.