Nacida en el corazón de Tehuantepec, Oaxaca, un 24 de noviembre de 1837, Juana Romero emergió de un linaje arraigado en la historia de la región.
Cada año, a finales de junio, entre los chontales de la costa de Oaxaca, en San Pedro Huamelula, tiene lugar un ritual que recientemente ha llamado la atención de un gran público: la boda de una lagarta con el presidente municipal. Se celebra en el marco de las fiestas en honor a San Pedro Apóstol, el patrono del pueblo.
Históricamente, las mujeres istmeñas han fungido un rol importante en las casas y en los mercados. Viajeras, comerciantes, cocineras, bordadoras, amas de casa, esposas, madres, abuelas, hijas y nietas pertenecientes a los grupos indígenas que habitan la región del Istmo de Tehuantepec: ikoots, zapotecas, chontales, zoques y mixes, todas conservan, protegen, resguardan y transmiten saberes, de generación en generación, como una forma de resistencia ante los cambios alimentarios.
Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca, se conoce como ciudad de la eterna fiesta, con sus fiestas de mayordomías, ya sean patronales, titulares (Saa Guidxi, fiestas del pueblo) o velas. Cada mayordomía, que dura siete días, cuenta con su propia estructura: su música, su danza, su indumentaria y su gastronomía.
El cine y el ferrocarril conformaron una mancuerna tecnológica que, entre fines del siglo XIX e inicios del XX, fue instrumental para proclamar, amplificar y difundir globalmente la llegada de la modernidad. Esta conjunción se expresa en La llegada del tren a la Ciotat, una de las vistas con las que los Hermanos Lumière anunciaron al mundo la invención del cinematógrafo en 1895.
Hace unas cuatro décadas, el investigador John Whipps definió la microbiota como una comunidad de microorganismos (bacterias, arqueas, virus, protozoos y hongos) que habita zonas bien delimitadas del cuerpo humano, como la piel o el intestino. Desde entonces, esta comunidad microscópica ha capturado la atención de la ciencia por su impacto directo en nuestra salud.
Uno de los pilares de la geriatría es reducir la brecha entre la esperanza de vida y los años vividos sin discapacidad.
En México, el envejecimiento poblacional representa uno de los grandes desafíos para el sistema de salud. A medida que aumentan los años de vida, también lo hacen las necesidades médicas y sociales de la población mayor. Es indispensable garantizar que las prestaciones y servicios de salud evolucionen para atender adecuadamente a este grupo en crecimiento, incluyendo un aspecto frecuentemente relegado: la salud oral.
Respirar es una función vital que solemos dar por sentada. Sin embargo, a medida que envejecemos, los cambios en el organismo, y particularmente en el sistema inmunológico, hacen que esta acción cotidiana se vuelva más desafiante.
Desde tiempos antiguos, cada civilización ha sentido el anhelo de entender por qué envejecemos y ha buscado estrategias para evitarlo.
Antes de comenzar a leer este artículo, pregúntate: ¿cómo dormí anoche? Y una vez que termines, vuelve a hacerte la misma pregunta. Dormir bien no solo nos hace sentir descansados: el sueño es un proceso esencial para la salud humana.
Vivir una vida libre de violencia es un derecho fundamental reconocido por organismos internacionales, y constituye un pilar esencial para el bienestar humano.
El envejecimiento puede definirse como una pérdida progresiva del equilibrio interno del cuerpo —también llamado homeostasis— que ocurre con el paso del tiempo y está marcada por la acumulación de distintos tipos de daño.