Existen diferentes maneras de elegir a un representante popular con base en las preferencias electorales de los votantes. En este artículo mostramos varios métodos que se pueden aplicar para este propósito; aunque, cada uno de ellos puede arrojar un resultado distinto, dada la distribución de votos.
La historia electoral del siglo XIX en México se caracterizó por una muy baja participación popular en los comicios, no ajena a las turbulencias inducidas por enfrentamientos violentos pero, sobre todo, condicionada por la naturaleza indirecta de la elección presidencial, de los congresistas y de los gobernadores.
Imagínate que te han encargado supervisar las elecciones de representantes a un consejo constituido por 10 personas, elegidos de entre dos listas, la lista A y la lista B. Supón que se emitieron 1,000 votos en total, expresando preferencia por una de las dos listas.
El tema de los diputados y senadores plurinominales resulta polémico (por decir lo menos), y suele abordarse en múltiples conversaciones ocasionales, que pueden convertirse en apasionadas discusiones con posiciones antagónicas.
México es un país en el cual, por su realidad política y pluralidad mediática, las encuestas electorales despegaron tardíamente.
Se ha dicho y repetido que “México tiene las elecciones más caras del mundo”; pero, los datos muestran que no es así. En la tabla adjunta se muestra el costo de las elecciones en varios países y los números indican que el presupuesto asignado para las elecciones de 2024 al Instituto Nacional Electoral (INE) equivale a 3.7 dólares por cada mexicano.
La elección presidencial de 2006 en México fue una de las más disputadas de la historia del país.
El 17 de junio de 1972 unos ladrones entraron a la sede del partido demócrata en Washington, el edificio Watergate.
Antes de las elecciones tenemos las encuestas.
Ningún resultado comicial es “químicamente puro”, ni existe un sistema electoral perfecto; pero todos se conciben en principio para lograr resultados limpios e incuestionables que aseguren estabilidad política.
La integración de las computadoras en todos los aspectos de la vida común ha transformado la forma en que interactuamos y participamos en la sociedad, pero no ha fortalecido aún eso que creemos entender por democracia, y menos si hablamos de ciudadanía digital.
Uno de los primeros experimentos con un sistema de votación a dos vueltas se dio en 1908 y 1911 en Nueva Zelanda, en las elecciones para el Parlamento.
En años recientes, el fenómeno del fentanilo ha sido motivo de análisis para comunicadores, instancias responsables de la salud, seguridad, procuración de justicia y desarrollo social; así como organizaciones de la sociedad civil, personas con vocación de cuidado e investigadores. Las voces de quienes enferman y sus familiares se escuchan menos.
La historia del fentanilo inició hace miles de años, con el uso del opio para aliviar el dolor, la diarrea y la tos. El opio se obtiene de los frutos inmaduros de una planta de amapola, Papaver somniferum. Cuando estos se raspan con algo afilado, secretan un líquido lechoso que, al contacto con el aire, se vuelve denso y adquiere un color pardo característico que se conoce como goma de opio.
En México, los opioides se han abordado tradicionalmente desde una perspectiva de seguridad nacional y, en menor medida, como un tema de salud pública. En el ámbito internacional, nuestro país se considera productor y distribuidor de sustancias, etiqueta que se sostiene por los registros de incautaciones y por el poco consumo reportado en las encuestas realizadas en los hogares.
“Es un tormento” —Dijo doña Alicia*. Con esa palabra resume lo que vive en su sufrimiento: un dolor profundo que se encarna en sus entrañas. Su dolencia se debe al cáncer. La enfermedad ocurre en un cuerpo que, como el tuyo y el mío, está hecho para doler. A los seres humanos, como a otros tantos animales, nos sirve que el cuerpo duela porque esa sensación nos previene de lastimarnos con mucha gravedad y también a proteger partes de corporalidad ya lesionadas. Sin embargo, también nos hace vulnerables si llegamos a los extremos del daño o disfunción.
El futbol y las matemáticas están intrínsecamente ligados, aunque de bote pronto no lo parezca. El deporte está atravesado por factores psicológicos, emocionales, históricos, sociológicos y, por supuesto, biológicos, pero las matemáticas juegan un papel trascendental en la industria deportiva moderna.
Las protestas surgidas en Brasil durante el Mundial de 2014, identificadas con consignas como “No habrá Copa” y “FIFA, vete a casa”, reunieron a miles de personas inconformes con el uso de recursos públicos destinados al torneo, mientras persistían carencias en sectores como salud, educación y vivienda.
calendar_month 13 de junio de 2026